sábado, 12 de noviembre de 2016

¿Por qué ganó Donald Trump?

Tenía en su contra a todos: a los medios de comunicación, a Wall Street, a la opinión pública internacional, a la OTAN e incluso a muchos miembros de su propio partido, que no votaron por él. Pero aún así, se ha impuesto contra (casi) todo pronóstico a la candidata del partido demócrata, Hillary Clinton, y será el próximo presidente de los Estados Unidos de América, a pesar de obtener unos 300.000 votos menos que su contrincante. Cosas del sistema electoral americano.

Poco importaron sus comentarios sobre cómo hay que tratar a las mujeres o sus propuestas delirantes: construir un muro entre México y Estados Unidos pagado por México; prohibir la entrada de refugiados al país, así como la entrada de musulmanes; expulsar a 11 millones de inmigrantes sin papeles o cancelar los fondos para la lucha contra el cambio climático, ya que éste no existe, sino que es un invento de China. Pero todo eso queda en un segundo plano para el votante estadounidense, porque lo verdaderamente importante es que Donald Trump promete volver a hacer grande a su país. 

Y es así, de la mano de este hombre, cómo el populismo global ha llegado a Estados Unidos, conectando con la clase trabajadora, cada vez más alejada de la política, que ve en Trump a una persona muy diferente al político al uso. Su mensaje populista y reduccionista (la culpa es de los chinos, de los inmigrantes...) también ha calado en el votante blanco, cada vez mas amenazado ante el mestizaje creciente del país, al que también incomodan las reformas implantadas por Obama, como la ampliación del sistema de salud para las minorías. Donald Trump también se ha visto favorecido por la falta de carisma y simpatía de Hillary Clinton, que personificaba al establishment. No en vano, la candidata demócrata se ha dejado por el camino a 6 millones de votantes que sí votaron por Obama en las últimas presidenciales.

¿Por qué han fallado las encuestas? Es más que probable que el voto oculto haya sido el motivo, ya que muchas personas no se han atrevido en público a declarar que votarían por Trump, ya sea por vergüenza o por estar oficialmente mal visto (algo parecido a lo que ocurre en España con el Partido Popular). Sin embargo, sí acertó en su pronóstico el historiador Allan Lichtman, que con su método científico - matemático de 13 preguntas lleva 32 años pronosticando con éxito quién será el próximo presidente del país. 

Una de las premisas de la Sociología dice que lo importante no es lo que la gente dice que hace, sino lo que la gente hace. En Estados Unidos lo que han hecho es elegir a Donald Trump presidente. Cómo gobernará a partir de ahora, es toda una incógnita y un desafío para todas y cada una de las personas que habitamos en este planeta.