domingo, 17 de enero de 2016

Los cables de la discordia

Resulta llamativo llegar a la Villa de San Andrés y encontrarse con una fachada de la que cuelgan cables. Se podría pensar que se trata de una casa abandonada y en mal estado, pero nada más lejos de la realidad. La vivienda en cuestión ha sido reformada en los últimos años y se encuentra en perfecto estado tanto por fuera como por dentro. Sin embargo, estos cables llevan colgando de su fachada la friolera de once años. ¡Once años, que se dice pronto!

Al parecer los cables pertenecen a Telefónica, cuyos empleados se han desplazado hasta el lugar para cambiarlos, pero para poder hacerlo era necesario contar con una instalación subterránea, por lo que había que abrir la calle y pasarlos. De esta obra, evidentemente, Telefónica no se hacía responsable, por lo que el dueño de la casa hizo en su día la zanja del ancho de la calle, que pagó de su propio bolsillo. Pero no fue suficiente: al parecer, también era necesario cruzar la carretera, obra que le corresponde al Ayuntamiento. Tras ponerse en contacto con éste, la respuesta fue que se esperaba por algún dinero del Cabildo para poder realizar la obra.

El tiempo pasó y las visitas a Telefónica y al Ayuntamiento fueron incontables, pero los cables siguen donde mismo desde el año 2005, y ello a pesar de que los dueños de esta casa cedieron posteriormente parte de su terreno al Ayuntamiento, donde se colocaron los contenedores de basura de la carretera. A cambio se pidió el favor de que el señor alcalde retirara los cables de su fachada. 

Teniendo en cuenta que hablamos de un lugar declarado Bien de Interés Cultural por su Conjunto Histórico, que la casa se encuentra frente a la Iglesia de San Andrés, también declarada Monumento Histórico y que el pueblo recibe diariamente autobuses llenos de turistas, no se entiende la dejadez de la autoridad competente para arreglar este asunto. Más aún cuando los cables atraviesan la puerta que da acceso a la planta baja, en la que antiguamente había un comercio. Qué duda cabe que en ese estado no hay comercio que pueda abrirse en este local con unos cables atravesando su puerta. ¿Y si fuera la única entrada a la casa? Pero es que además, cualquiera tiene acceso a estos cables porque están al alcance de la mano de todos, incluidos los niños

Para este año 2016 está prevista la repavimentación de la carretera. Es de suponer que si esa obra se realiza sin enterrar estos cables, éstos permanecerán colgando de la fachada para siempre, porque  si en once años la administración competente (Ayuntamiento) no los ha retirado, menos aún cuando tenga que romper una carretera recién pavimentada para enterrarlos. Dejadez, incompetencia y poco compromiso para preservar el patrimonio son los calificativos que definen a un administración que debería haber puesto solución a este problema hace mucho tiempo, porque es demasiada espera para unos simples cables de teléfono.







2 comentarios:

Alicia Pérez dijo...

Como ésto, hay muchas cosas aquí y allá, a las cuales habrían que solucionar. Pero la culpa es nuestra. Nuestra pq hablamos de boquilla, no somos capaces de decirlo alto y claro, de reunirnos y/o de ir a donde hay que ir. Se supone que al ser un lugar pequeño, los problemas se solucionan antes, pero...pasa lo mismo aquí, en Tenerife, en Madrid...así somos los españoles...
Otra cosa...qué raro resulta ver por un canario...ver que pone autobuses en vez de guaguas

FELIPE ZEBENSUI ORTEGA TOLEDO dijo...

Hola Alicia. Gracias por tu comentario. Soy más canario que el gofio, pero tengo constancia de que recibo visitas de lectores de la Península y de otros países, por lo que utilizo el término autobús en vez de guagua pensando todos ellos. Un canario entiende lo que es un autobús, sin embargo una persona de Zaragoza quizá no sepa lo que significa la palabra guagua. Sólo es eso.