miércoles, 20 de febrero de 2013

Conformismo político

Desde que comenzó la crisis financiera allá por finales de 2008, en este país se ha ido destruyendo progresivamente el Estado del Bienestar. Lo que en un primer momento comenzó como una recesión propia de los ciclos a los que está sometido el sistema capitalista de por sí y que se estimaba que durase unos dos o tres años, se ha convertido en un pozo sin fondo donde, cinco años después, seguimos cayendo. La crisis financiera se ha convertido en crisis política, social y del propio sistema que en vez de producir un cambio de rumbo hacia otro más justo, humanizado y social, ha tomado el rumbo contrario.

En España, las diferentes reformas laborales (del PSOE y del PP) de los últimos años han derivado en la pérdida de derechos ciudadanos a todos los niveles: bajada de sueldos, pérdida de poder adquisitivo, congelación de las pensiones, despido y ERE libres, copago sanitario, pago de tasas para acudir a la justicia y el paro en niveles récord: 6 millones (26% en España; mas de un 33 % en Canarias). Y mientras, vemos como supuestamente el Duque de Palma debe su nivel de vida al dinero público del que se ha lucrado, se han pagado sobresueldos en negro a la cúpula del Partido Popular, aparecen los casos Bárcenas y Gurtel, se  debate una ley de transparencia que no afecte a la Casa Real...

Según el barómetro del CIS del pasado mes de enero, el principal problema para los españoles es el paro (81,1%) seguido de los problemas de índole económica, los políticos y la política y la corrupción. Para los encuestados, ni Rajoy ni Rubalcaba despiertan confianza (el 82,1% desconfia de Rajoy y el 88% de Rubalcaba). La valoración de ambos "líderes" políticos es de un 2,8 y 3,4 sobre 10, respectivamente. Todos sabemos que en su última etapa en el Gobierno, el PSOE negó la crisis, tomando posteriormente medidas tarde, mal y en contra de sus propios principios. Lo mismo ha hecho el PP en campaña electoral al prometer no subir los impuestos, no tocar las pensiones, la sanidad ni la educación y hacer todo lo contrario. Por entonces, Mariano Rajoy decia que subir el IVA era "contraproducente, injusto y suponía un hachazo de mal gobernante".

Sin embargo, a pesar del descontento social, de los movimientos sociales como el 15M o las plataformas contra los desahucios, a pesar del paro, de la corrupción, de la desconfianza ciudadana en los políticos, la estimación de voto indica que el PP ganaría las elecciones generales con un 33,5% y el PSOE sería segundo con un 28,2%, Es decir, más de lo mismo. Y yo me pregunto: ¿somos conformistas en España, que pase lo que pase, dejamos que gobiernen siempre los mismos?. ¿Por qué no damos la oportunidad a otras alternativas políticas, que las hay, para gobernar? Ya sabemos como lo hacen los de siempre, y no estamos conformes con ellos, ¿o sí?


3 comentarios:

bartolita dijo...

Como sociólogo, podrías analizar qué nos está ocurriendo para conformarnos con lo que tenemos en otro post

Pedro Hidalgo dijo...

Pues supongo que ,el hombre es el unico animal, que tropieza mil veces con la misma piedra.Las campañas politicas son una cosa,y la realidad es otra.Caimos en el proyecto de europa.Frotandonos las manos y pensando
.....-Madre mia!!!Lo que voy a presumir con este traje!!- y alfinal , a resultado que el traje nos queda grande ,y si leemos letra pequeña de la etiqueta ,para lavarlo .Nos sera imposible.Teniendo que recurir a una tintoreria .Es evidente ,que el sastre ,que lo confecciono era de la escuela neoliberal. No se viste igual en centro europa,que el litoral mediterraneo europeo. Pero resulta que solo hay que seguir la moda,sino el patron que nos imponen y eso si que dificil cortar .Asi que el proximo partido,tiene que ir nadando contra marea,sin pactar con el diablo,sin vestir de Prada.

Anónimo dijo...

De todas las crisis económicas se ha salido CON EL ESFUERZO, no hay otra alternativa. Para sacar un coche de un bache hay que EMPUJAR, necesitando para ello personas dispuestas para ayudar, o de una grúa que lo remolque. La grúa hay que pagarla y seguramente no disponemos de dinero para ello; mientras que si conseguimos personas generosas que nos ayuden, con un poquito que empujen, COMPARTIMOS el esfuerzo y el coche saldrá a flote. Aunque no será igual, llevamos retraso y el chasis nos ha quedado embarrado de lodo. En la política está sucediendo algo parecido. Nos ha venido, como usted bien dice, una crisis económica que nadie quiso reconocer a su debido tiempo, y que cuando se toma conciencia de la magnitud de la misma, las medidas de austeridad han afectado solo a un sector, a los trabajadores; a los que en realidad están sacando "las castañas del fuego", se les penaliza bajándoles el sueldo. A mi entender no se analizan las consecuencias; a la vista está, se genera más paro. Pues se consume menos, no se puede cumplir con los compromisos en el pago de vivienda, coche, etc. y lo más importante el subsistir diariamente: los alimentos. Las pequeñas empresas cierran y las grandes hacen ERES. Nadie duda de los disparates del anterior Gobierno. El nuevo, aún con todas las dificultades con que se encontraba, lo tenía muy fácil. Si de verdad fueron a las elecciones con vocación de servicio (ya es un HONOR servir a tu País con la confianza de los ciudadanos), tenían la gran oportunidad para dar ejemplo asignándose un sueldo digno y quitándose todas las prebendas de alquileres, dietas, comisiones de servicio, chóferes, etc. etc. … A continuación pidan el sacrificio de los ciudadanos. Primero den ejemplo. Toda familia saca sus gastos del salario que cobra. La clase política está bien retribuida. Sus nóminas están equiparadas a las de los de los altos cargos de la Administración. Lo lógico es que sus gastos salgan de sus ingresos. Y los puestos designados a “dedo”, (personal de confianza), en la mayoría de los casos sin preparación, que se cubran por personal funcionario en activo, evitando así el sobrecoste que actualmente ocasiona. Solo con estas medidas la ciudadanía creería en que la clase política se esfuerza y entenderían el sacrificio que por Decreto se les exige. Los que han conseguido sus puestos por méritos propios y los que sacan adelante las pequeñas empresas, son los únicos perjudicados. La ineficacia de politiquillos de poca monta, que solo han sabido gastar por gastar en obras faraónicas (sin control, ni proyectos viables) cuyos presupuestos no cumplen con los objetivos iniciales, han dado lugar a que la propia Administración incumpla con sus compromisos de pago. Otro tema urgente es el que los responsables de los partidos políticos, depuren responsabilidades utilizando los mecanismos necesarios para "desratizar" sus formaciones. No con paños tibios, sino con medidas ejemplarizantes. Por último, me gustaría opinar sobre la situación actual de los jóvenes en paro. No entiendo el que no se creen políticas de creación de empleo para dar oportunidad a gente anónima (Licenciados, Titulados Superiores de FP, etc.) personas bien preparadas de la que dispone nuestra España y que solo piden una oportunidad en su tierra, sin tener que emigrar, para demostrar lo que valen, aunque solo sea trabajando a media jornada ... Todavía estamos a tiempo de recapacitar. Si queremos podemos. Vamos todos a colaborar para salir adelante. ¡Merece la pena!
Felipe, tu opinión me parece muy valiente... ¡Adelante! Serás un buen Sociólogo por tu independencia a la hora de escribir. Espero que en el futuro se tengan en cuenta los principios de igualdad, mérito y capacidad a la hora de seleccionar personal para puestos de trabajo. Creo que es de justicia dar TODOS la igualdad de oportunidades.